A menudo, al lactante le viene hipo después de su período de lactancia en el que se traga el aire (aerofagia).

Mediante ultrasonidos se ha demostrado que el feto puede tener hipo a partir de las 8 semanas del comienzo de la gestación, antes de que aparezcan los movimientos respiratorios. Según algunas hipótesis, los movimientos de hipo en el feto preparan los músculos respiratorios para realizar su función inmediatamente después del nacimiento. El hipo de los adultos podría ser la reminiscencia de estos reflejos primitivos.

El hipo es muy común en los recién nacidos y niños de menos de un año, puede durar hasta media hora. Al igual que ocurre en los adultos, el hipo pasajero no es peligroso ni doloroso. No es por lo tanto síntoma de ninguna enfermedad.

El hipo sucede más a menudo en el bebé, debido a que por lo general come o bebe demasiado rápido, lo cual provoca la dilatación del estómago y la estimulación del nervio frénico. Por lo tanto, para evitar el hipo en el bebé, es recomendable procurar que el pequeño no ingiera su alimentación demasiado rápido, se deben hacer pequeñas interrupciones y buscar un ambiente relajado y tranquilo.

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Después de dar a luz, muchas mujeres sienten que su cuerpo ha cambiado, y no precisamente para bien. Es normal y no hay que obsesionarse.

Con los cuidados adecuados las manchas de la piel, el vientre abultado, los michelines, el pelo que se cae o los escapes de pisdesaparecerán y la mujer volverá a la normalidad.

Las huellas del embarazo que permanecerán

Pero la maternidad también deja huellas imborrables en nuestro cuerpo, como lo hace en nuestra mente. Estas son las principales:

1. Estrías

Tras el parto pueden aparecer estrías en la tripa y el pecho, que no son más que pequeñas cicatrices que se han producido en la piel por haberse distendido mucho y en muy poco tiempo. Lo mejor que se puede hacer contra las estrías es la prevención.

Si quieres saber cómo evitar las estrías, no te pierdas el artículo ” Guerra a las estrías” de nuestra web.

2. Varices

A veces, las venas dilatadas y de aspecto varicoso que aparecen en el embarazo remiten tras el parto. Pero lo habitual es que ya no se vayan, sobre todo las delgadas venitas vasculares. Las cremas frías específicas para el cansancio de piernas ayudan a suavizar las molestias.

Si estás embarazada y crees que te están saliendo las primeras varices, te interesa leer “Cómo prevenir las varices en el embarazo”.

3. Más cintura

A las mujeres que han dado a luz les cuesta más volver a lucir una cinturita de avispa porque una parte de la grasa que el organismo almacena para asegurar la producción de la leche se deposita en la parte alta de la tripa.

Lo que sí se puede hacer es adelgazar después del embarazo para perder los kilos ganados. Los consejos del artículo ” Alimentación en la lactancia” pueden serte útiles.

4.- Celulitis

Es muy habitual que en el embarazo aparezca o aumente la celulitis o piel de naranja, debido a los cambios hormonales. El ejercicio, una alimentación sana y los masajes pueden ayudar a evitar su aparición y, una vez aparece, ayudan a mejorarla, pero es muy difícil eliminarla por completo.

Vía| Ser Padres

El peso de la mujer antes del embarazo es muy importante ya que podría afectar a la salud del futuro bebé. Si estás pensando en quedarte embarazada, deberás comenzar a prepararte para ello. Lo primero, será la alimentación. Debes seguir una alimentación sana y equilibrada antes, durante el embarazo y después del parto. Lo que comemos antes de la gestación influye también en el desarrollo del bebé, tanto para bien como para mal. La obesidad, por ejemplo, o el bajo peso de la mamá, pueden tener consecuencias tan negativas como no cuidarse una vez que se queda embarazada.

Una mujer que tiene sobrepeso, antes de quedarse embarazada, tendrá másriesgo para el feto: riesgo de sufrir complicaciones durante la gestación, como la diabetes gestacional, los trastornos hipertensos, la preeclampsia o el parto prematuro. Seguir una dieta adecuada, o bajar de peso antes de la gestación, son dos de las recomendaciones que hacen los expertos.

Algunas de las recomendaciones más destacadas para la alimentación de la mujer que va a quedarse embarazada es consumir pescados o suplementos de ácidosomega-3 para  favorecer la función neuronal y visual del bebé, tomar más hierro (durante el embarazo las necesidades de hierro se doblan), tomar un suplemento de ácido fólico antes y después de la concepción, o seguir una dieta rica en vitaminas antioxidantes. Los especialistas recomiendan el consumo de los componentes típicos de la dieta mediterránea y de determinadas vitaminas y minerales y evitar la ingesta excesiva de otras sustancias como cafeína, alcohol o bollería industrial.

 

Vía| Bebes y Embrazos

Las colonias, fragancias y perfumes, a pesar de resultar muy atractivos para nuestro olfato y dar una imagen de limpieza y frescura, no deben formar parte de la rutina en la higiene del bebé. En realidad, los bebés están bien limpios y aseados con su baño diario y este hábito de higiene es más que suficiente. El problema es que la mayor parte de las colonias para bebés son poco delicadas para ellos. Por tanto, evitar que las colonias y perfumes entren en contacto con la piel es uno de los mejores consejos para perfumar a niños y bebés.

 

1. Conviene tener cuidado a la hora de aplicar el producto. Evita poner colonia, perfume o fragancia directamente sobre la piel o el pelo del bebé. Si pretendes que huela bien, perfuma la ropa con la que vayas a vestirle.

2. Elige el perfume de tu bebé con criterio. Es fundamental que la colonia no tenga alcohol y que sea hipoalergénica. Lee la etiqueta para asegurarte de que la lista de ingredientes es corta y no contiene alguno de los 26 aromas considerados alergénicos por el Comité Científico de la Comunidad Europea.

3. Ten en cuenta la estación del año. En épocas de calor, elige aromas florales o perfumes con olor a frutas.

4. Alternativas para perfumar al bebé. Los aceites aromáticos o las cremas hidratantes formuladas específicamente para niños y bebés son una buena alternativa para perfumar al bebé sin agredir el pH natural de su piel.

5. Conserva el frasco de colonia en un lugar fresco y seco. El calor de la casa puede transformar el perfume o la colonia de tu bebé. Para conservarlo bien, guarda el frasco un lugar donde no haga mucho calor.

6. Apuesta por la calidad del producto. Asegúrate de que el olor dura un tiempo una vez puesto. En general, las pieles grasas conservan durante más tiempo el olor de las fragancias que las pieles secas, que lo pierden enseguida.

En la piel del bebé, cuantos menos productos apliques, mejor: elige siempre para tu bebé jabones neutros y suaves, aplica sólo crema para la zona del pañal cuando hay irritación, el protector solar sólo se puede usar a partir de los 6 meses, el uso de pasta de dientes debe comenzar a partir de los 2 años y cuando estés en casa utiliza agua y jabón para limpiar el culito de tu bebé, las toallitas húmedas resérvalas para cuando estés fuera de casa.

Más info: Guía Infantil

Cuando estás embarazada y trabajando tienes que llevar ropa cómoda, pero no olvidar lo importante que es la imagen, no solo porque estés en contacto todo el tiempo con tus compañeros y clientes, sino porque sentirte guapa te hará ganar seguridad y mejorar tus relaciones laborales.

Consejos para vestir en la oficina durante el embarazo

– Elige pantalones y faldas que ensanchan mediante una banda elástica con ojales y botones o con un cordoncillo. Son muy cómodos y los hay de muchos modelos.

– Usa un zapato con un poco de tacón (no más de 4 centímetros). Si se te hinchan mucho los pies, opta por botines deportivos tipo sneakers que también sirven para combinar con la ropa más formal.

– Las camisas de premamá que se ajustan bajo el pecho son muy cómodas y favorecedoras.

– Utiliza muchos fulares y collares cortos con los que disimular la tripa y al mismo tiempo añadir un toque chic a tu vestuario.

– Las chaquetas americanas dan mucho juego y no hace falta que sean para embarazadas, solo tienes que llevarla desabrochada.

Ropa para ir a la oficina durante el embarazo

Cuando estás embarazada y trabajando tienes que llevar ropa cómoda, pero no olvidar lo importante que es la imagen, no solo porque estés en contacto todo el tiempo con tus compañeros y clientes, sino porque sentirte guapa te hará ganar seguridad y mejorar tus relaciones laborales.

Consejos para vestir en la oficina durante el embarazo

- Elige pantalones y faldas que ensanchan mediante una banda elástica con ojales y botones o con un cordoncillo. Son muy cómodos y los hay de muchos modelos.

- Usa un zapato con un poco de tacón (no más de 4 centímetros). Si se te hinchan mucho los pies, opta por botines deportivos tipo sneakers que también sirven para combinar con la ropa más formal.

- Las camisas de premamá que se ajustan bajo el pecho son muy cómodas y favorecedoras.

- Utiliza muchos fulares y collares cortos con los que disimular la tripa y al mismo tiempo añadir un toque chic a tu vestuario.

- Las chaquetas americanas dan mucho juego y no hace falta que sean para embarazadas, solo tienes que llevarla desabrochada.